jueves, 26 de junio de 2008

Sueño.


Me siento bien. Un sueño reparador se adueña de mi. Ahora una ducha templada recorre mi cuerpo y se lleva la pesadez, y me deja limpio el cansancio. Me voy a soñar contigo. Me he dejo caer en la cama y mientras cierro los ojos puedo sentir que respiras a mi lado con la suavidad telúrica de quien descansa. Te beso pero no te despierto, un leve temblor me anuncia que sigues viva, y de tu cuerpo se desprende un halo radiactivo. Me siento bien. Esta noche duermo y duermo bien. Estas ahi, a un palmo. Tu cuerpo se voltea y me da la espalda. Te abrazo. Puedo respirar en tu nuca hasta el hartazgo; es decir, por los siglos que nos quedan por vivir.

2 comentarios:

Jinetero… ¿y qué? dijo...

He leido como diez post de un tirón. Tu blog engancha. Hay que escribir mucho, que la gente sepa que en Cuba se ama, se llora, nos fajamos y sentimos.
te "linkeo" ahora mismo pa´ poder volver más a menudo

Yo Ana dijo...

Hola Julio, qué lindo blog!!! Cada vez descubro más cosas interesantes en esta blogosfera nuestra que descubro a marcha forzadas desde que entré hace apenas 6 días. Yo también hablo hoy de mis sueños, que son algo recurrentes, y de un amor más abstracto del que tu refieres, pero igual de real. También leí tu post con Elpidio, que está buenísimo!!! Yo también recibí la nacionalidad española con una sensación parecida, a pesar de lo blanco de mi piel y mis ancestros. La cubanía es algo indefinido, pero que se lleva como una especie de escudo cuando está lejos, y vamos a darle matices, aunque le pese a los dinosaurios de ambos bandos. Un saludo bloguero desde Asturias,

Ana