viernes, 3 de abril de 2009

Personas

Pronunció palabras pertinentes

primando posados del pasado

propuso papeles prescindibles,

postróse peregrino, perfumado


Perduró, perdonando los pesares,

perfeccionó pensamiento de postrados

perfiló; puso a prueba los puntales,

proyecto de problemas de penado


Perdió poniendo pausa a lo plausible

pero, lo póstumo, pretérito y plasmado

pudo permanecer. Por perceptible


Proyectó su paso pernoctado.

Pie por pie paseó por lo posible

pisando la pared, paralizado.

domingo, 15 de marzo de 2009

El lenguaje de los gestos

El Presidente Obama pide a Cuba que haga gestos. Raúl dice que nada de gestos, que hay que sentarse y hablar, que él no es un mimo. El Vaticano pide "gestos buenos" a Cuba, poco convencidos de que liberar un puñado de presos políticos sea suficientes para la reconciliación. Granma dice que: "Se acabaron los gestos unilaterales", ahora lo que urg es levantar el bloqueo. La UE pide gestos. Esto va a parecer un baile de Teatro nō, en el que las máscaras y las gesticulaciones recrean y decodifican la trama.

En la politica de gestos se nos va la vida. Tiempo precioso que puede destinarse a felicidad de mi país, de mi pueblo, de los cubanos; porque el dialogo de gestos no es más que la muestra de un dialogo de sordos.

viernes, 6 de marzo de 2009

Trasciende a la muerte

A veces lo bello llega en un mensaje.
Te has sentado al ordenador a completar la rutina cotidiana, y aparece uno de esos mensajes que no sabes cómo se coló por tu antispam, y después de verlo o leerlo, te devuelve la fe en el ser humano que a diario te roban los políticos.

http://alt1040.com/2009/03/world-builder-creando-un-mundo-en-la-realidad-virtual

Después de este mensaje el amor deja de ser una lotería, se torna corpóreo y real. Y te reconcilias con la vieja y manoseada idea de que trasciende a la muerte.
Que lo disfrutes

jueves, 26 de febrero de 2009

El sindrome de Cassandra.


Puede que el termino exista. Es posible que designe algo totalmente distinto e incluso que si designa lo mismo que aquí explico, lo expondrá de una manera diferente. Normalmente, el perfecto que hay en mi se habría lanzado a buscar coincidencias en Google. No lo descarto, pero ahora no.

La persona que padece de este síndrome lleva una venda en los ojos. No es ciego, ningún Dios escupió su boca, pero cree ver el futuro y profetiza. Y como todo profeta que se precie, augura un desastre. En realidad no hay quien les quite la suerte de tener razón en algunas ocasiones, pero es que los humanos sentimos una morbosa predilección hacia las cosas que deben salir mal porque no hay más remedio. Así que, por ejemplo, si hoy el horóscopo dice que va a ser un mal día, el mundo se confabulará para que así sea. Buscará las pequeñas señales que le confirmen que así será. Contará cuantas veces le empujaron en el metro y cuanta caca de perro hay en acera y no debe pisar. Se quejará por la cara de perro de su jefe o de las personas que no son serias en su trabajo, capaces para su puesto o, que se quedan las cosas que le presta. Al final lo que predijo el augur, se cumple por fuerza de perseguirlo continuamente.

Cuando esto se vuelve una actitud ante la vida, quien padece el síndrome de Cassandra ve a través de su venda un mundo triste; no digo negro, sino tremendamente triste. Augura, y lo peor es que augura al corazón de las personas, a la parte menos racional del ser humano. Allí planta un germen que luego se transforma en miedo y más tarde en inacción. "No vas a ser capáz de salir solo adelante, vas a necesitar siempre de alguien, no vales ni el polvo de tus zapatos", y lo peor. Grabado este mensaje, ya no quedan esperanzas.

Por lo tanto, el agorero se encargará de ir contra de todo aquello que no confirme en sus augurios. Matará no solo su imaginación sino cualquier atisbo de imaginación posible a su alrededor. Nada que no reafirme sus predicciones es digno de tomarse en cuenta. Todo falla y nada es bueno si es alternativo, intento distinto al suyo, variación o variante.

Solución:
Prestale atención. No les interrumpas. Llega un punto en que tienes inevitablemente que preguntar. No vales nada, ¿porque?, preguntas medio desconcertado. Podrán decir que ello lo saben, que te conocen como si te hubieran parido, que nunca has demostrado nada, que eres una nulidad; ¿pero nunca, nunca? ¿pero eso crees? ¿eso opinas, de verdad? Y no tendrán respuesta. Porque los augurios, no son más que eso a la larga, opiniones que se han repetido en una eterna espiral, y que al mínimo contratiempo se deshacen, inconsistencias que no llevan a nada, que a ningún lugar llegan, y que nada significan sin el profeta que las sustenta.

lunes, 9 de febrero de 2009

... ni mi soledad

Me tuve que educar para no decir tu nombre en sueños,
y ahora tengo que educarme para olvidarlo.

Ahora justamente que tu nombre - necesito - me acompañe,
ahora que adopto la actitud del mendicante;
ahora, que decir tu nombre no era ni pecado, ni dolor, ni una molestia.

Tuve que educarme para que tu voz no fuera
la pira bautismal o el sacrificio de mi carne,
el alfa o el omega de mi cuerpo,
el principio y el fín del hasta siempre.

Tuve que educarme,
pero una vez que calaron en mí tus pupilas,
las letras de tu nombre se volvieron gotas de recuerdo
insensibles e indelebles.

Tuve que educarme.
Tengo que educarme
hasta remover el endeble espacio que me soporta
cuando ya ni me soporto yo mismo.